Nos encontramos en un proceso constante de migración hacia lo digital y la delincuencia o, mejor dicho, la ciberdelincuencia, no iba a ser menos. ¿Quién no ha recibido alguna vez un mensaje por “WhatsApp” supuestamente remitido por alguna gran marca que prometía remitirle suculentos cheques regalo a cambio de llevar a cabo una encuesta “online” o un correo electrónico supuestamente enviado por una entidad bancaria que le invitaba a facilitar sus contraseñas bancarias por motivos de seguridad? ¡Desconfíe! Detrás de estos mensajes se encuentran grupos de ciberdelicuentes que se hacen pasar por estas conocidas compañías y entidades para perpetrar delitos. Phising, pharming, robos de identidad, estafas a través Internet, son nuevos tipos delictivos que tienen como objetivo su información y el acceso a sus datos personales. Si bien el ingenio de estos grupos parece ilimitado y en ocasiones es imposible no caer en sus trampas, le proponemos una serie de recomendaciones para que, en la medida de lo posible, no se incremente el número de víctimas: 1. Sospeche de cualquier tipo de mensaje publicitario que le llegue a través de WhatsApp. Esta aplicación prohíbe su uso para fines comerciales y empresariales, tiene una finalidad exclusivamente doméstica, por lo que las verdaderas compañías no van a emplear este medio para sus acciones publicitarias. 2. Búsquese. De vez en cuando introduzca su nombre y apellidos en algún buscador de Internet para comprobar si puede estar siendo víctima de un robo de identidad. 3. Utilice la lógica. Si usted en los últimos meses no ha remitido un paquete por Correos, ¿por qué pincha en el enlace que le remite la “supuesta” entidad para comprobar el estado de su entrega? 4. Para aquellos e-mails cuyo contenido pueda resultarle sospechoso, revise la dirección de correo electrónico del remitente ¿a que no es lo mismo “Apple@Apple.com” que “Apple@hotmail.com”? Las grandes compañías suelen tener sus propias direcciones de correos corporativos. 5. Pharming. Esta técnica consiste en modificar el sistema de resolución de nombres de dominio (DNS) para conducir al usuario a una página web falsa. Normalmente los ciberdelicuentes lo emplean haciéndose pasar por entidades bancarias. 6. Revise sus cuentas bancarias en búsqueda de movimientos que le puedan resultar extraños. 7. Cambie con frecuencia sus contraseñas e intente que tengan la mayor complejidad posible. 8. Sea muy precavido con la información que facilite a través de las redes sociales. 9. Haga caso a nuestro refranero: Nadie da duros a pesetas.