En los últimos tiempos, no son pocas las veces que los medios de comunicación internacionales se han hecho eco de los llamados Ciberataques, que tanto empresas como particulares han sufrido en mayor o menor medida. Nos encontramos en una época en que la tecnología avanza a un ritmo muy superior al de las propias sociedades que la utilizan, dando lugar a una múltiple y diversa problemática que mantiene en tensión el binomio seguridad jurídica-libertad, como sucede por el surgimiento de nuevas figuras que carecen de una adecuada regulación legal. Este es el caso del Bitcoin.

Son muchos los interrogantes que surgen con respecto al dinero electrónico, también llamado Bitcoin. Tantos, que su tratamiento en un solo artículo sería del todo insuficiente, pero sí intentaremos, al menos, realizar una primera aproximación al concepto y problemática que representan.

 

¿Qué es el Bitcoin?

Se trata de una divisa electrónica, es decir una moneda como el dólar, el euro o el yen pero que a diferencia de ellos no se encuentra recogida en un soporte físico. A los efectos prácticos es como tener un bien patrimonial, privado, incorporal, en forma de unidad monetaria, listo para ser usado en cualquier instante y de completo curso legal, creado, almacenado, gestionado y usado en internet, eliminando de esta forma las monedas y billetes que todos conocemos.

Existen numerosas diferencias entre el Bitcoin y el dinero tradicional. Una de las principales es la generación y emisión del mismo ya que, mientras que las monedas de curso legal son creadas y controladas por organismos estatales o supraestatales como son el Banco Central Europeo (euro), la Reserva Federal (dólar) o el Banco de Japón (yenes), el Bitcoin es generado por un proceso no centralizado llamado “minería”, por el que los individuos son recompensados por la propia red en base a los servicios que en ella presten.

De esta forma se observa cómo mientras que la divisa tradicional cuenta con el respaldo de las autoridades monetarias centrales, lo cual la hace más segura y solida frente a posibles fluctuaciones del mercado, el Bitcoin se encuentra solo avalado por los propios usuarios del sistema, siendo mucho más volátil y sensible a las variaciones que puedan darse.

 

Por último, una de las principales diferencias a efectos legales radica en la ausencia de normativa reguladora del Bitcoin, habiéndose dado solo los primeros pasos en este sentido como es el Informe de Febrero de 2015 del Banco Central Europeo que sitúa al Bitcoin fuera del ámbito de aplicación de la Directiva 2007/64 de Servicios de Pagos en el Mercado Interior y la Directiva 2009/110 Prevención de la Utilización del Sistema Financiero para el Blanqueo De Capitales o la Financiación del Terrorismo, debiendo señalar como los tribunales apenas se han manifestado respecto a esta nueva forma de realizar transacciones, siendo el pronunciamiento más relevante hasta el momento la Sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias 37/2015 de 6 de Febrero de 2015.

Esta ausencia de regulación y la propia naturaleza híbrida del Bitcoin suponen, por tanto, un riesgo evidente que hace necesario contar con un asesoramiento legal especializado por aquellos que pretendan hacer uso de la moneda.

 

¿Qué ventajas tiene el Bitcoin?

Como ya puede presuponerse, no son pocas las ventajas que ofrece el uso de Bitcoins como moneda, ya sea en compraventas, depósitos o préstamos, siendo la moneda digital más usada del mundo.

La primera ellas, es que, en las transacciones realizadas con este método, no existen intermediarios, sino que se realizan de persona a persona. Asimismo, un usuario puede cambiar y convertir bitcoins a euros u otras divisas y viceversa, lo cual permite una mayor flexibilidad en las operaciones comérciales.

Uno de los beneficios que más llamativos pueden resultar para el consumidor es inmediato y global, sin que conlleven tasas o comisiones importantes al eliminarse los intermediarios.

El mercado de los bitcoins a diferencia de otros que tienen horario de apertura y cierre, nunca se clausura, es decir es un mercado abierto 365 días al año 24/7 y que permite a cualquiera acceder a él.

Todo ello, en principio, resulta muy atractivo: un medio de pago que elimina a los intermediarios y los costes existentes por sus gestiones, que permite el pago inmediato en cualquier moneda de curso legal existente y que cotiza tan al alza que el 3 de Marzo de 2017 ya superó por primera vez el precio de la onza de oro, cotizando en 1.293 dólares (el oro 1.223 $), acumulando una revalorización desde su nacimiento del 215,4 %.

 

¿Qué desventajas tiene el Bitcoin?

Recurriendo al refranero español, no es oro todo lo que reluce, el uso de bitcoins no tiene solo ventajas sino también inconvenientes legales que, como veremos a continuación, pueden suponer un grave riesgo para quien usa este medio de pago, ya sea con tal fin o por pura especulación.

El primero de ellos a priori puede parecer una ventaja, pero la descentralización supone que ningún organismo estatal ni supranacional es controlador del sistema, con la consiguiente ausencia de filtros y controles de seguridad y calidad, de los que si gozan los medios de pago tradicionales. Dependiendo la seguridad a la hora de su uso en los sistemas de criptografía, que en muchas ocasiones han sido pirateados y cuya vulneración es relativamente fácil.

A su vez, dado que las transacciones pueden ser anónimas, existe un gran riesgo de fraudes y engaños a los consumidores, siendo enormemente difícil seguir el rastro e identificar a la persona a quien se debe reclamar.

Tan elevado es el riesgo que la Unión Europea ha tratado de armonizar ciertos aspectos como la fiscalidad de las transacciones o el uso para fines ilícitos que pueda realizarse con este medio de pago, sin que por el momento exista una normativa uniforme respecto a este tema.

 

Conclusiones

El Bitcoin, es un sistema de pago y transacción mediante el uso de moneda electrónica (bitcoins) que resulta altamente atractivo a ojos del posible cliente y ofrece la posibilidad de llevar a cabo novedosas figuras como los smart contracts o la smart property, ejecutándose ambos de forma directa, con las ventajas que ello conlleva, pero que al tratarse de un sistema tan novedoso y falto de regulación, conlleva ciertos riesgos legales derivados del uso y de las fisuras en la seguridad del sistema, como pueden ser los Ciberataques o el fraude electrónico.

De esta forma resulta altamente aconsejable que cualquier operación llevada a cabo con bitcoins cuente con el asesoramiento legal más completo e individualizado, para de esta forma evitar cualquier posible inconveniente que pueda surgir en un futuro que cada vez avanza más deprisa.